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viernes, 31 de mayo de 2019

Déjà vu

Mañana no veré cómo te vas.

Ya me olvidaste ayer
y el pasado es un niño
con los ojos hinchados.

Ya sé lo que es sentir el frío extremo
de la nada abundante que me das
tras tus besos urgentes.

Y no quiero volver a ser andén
de una estación sin trenes.

Por eso
me suicido en tu boca que se calla
las mentiras piadosas,
minimizo los rezos clandestinos,
me empeño en mi mitad más insensible
y esparzo la epidemia que mata las querencias.

Mañana no veré cómo me olvidas.

No quiero un déjà vu de la esperanza.

miércoles, 3 de abril de 2019

Bodegón

Mi nombre tiene un lucernario blanco,
un patio hecho de lluvia
y un rosal escondido.

Al lado del silencio hay un trastero
plagado de derrotas,
donde a veces se escucha
el ruido de la rabia contenida
arañando las puertas.

Pero existe también una antesala
con cientos de ventanas a estrenar,
un poema no escrito
y el olor del verano.

A la izquierda del tiempo
hay una chimenea
donde crepitan brasas de viejas soledades
que iluminan la sombra 
de una niña enmarcada en la repisa. 

Y al final del pasillo,
un par de habitaciones clausuradas
que encierran la memoria de lo que no ocurrió
y un puñado de muertes. 

Mi nombre es una casa con jardín
y un jardín con esquinas.

Encima de mi mesa siempre hay
un castillo de naipes.

Debajo de mi cama duerme el viento.

domingo, 30 de diciembre de 2018

Dieciséis versos

Para Pablo

Te quiero regalar dieciséis versos
para decir que tienes paisajes en los ojos
y un racimo de viento guardado en los bolsillos.

Que llevas en el alma lo sensible
del ruido infatigable de unas alas,
el amor más exacto
y un mundo inmaculado de verdades.

Que la profundidad se asoma en tu mirada
cuando tu limpio corazón se extiende,
con el asombro intacto y la belleza
de un sueño que denota su blancura.

Y que viajas en trenes de silencio
para bajarte allí donde la vida es un beso futuro.

Dieciséis versos son palabras diminutas
para decir el fondo 
de lo que tienes dentro.

martes, 17 de julio de 2018

Miedo

Por dentro
se están amotinando las cosas que no digo.

Pero sigo callada mientras truenan
los porqués hacinados al fondo del pasado
y el amor concentrado en mi saliva.

Soy una lengua muda
en el centro del ruido de tu nombre.

Necesito saber
que todavía puedo besarte en los oídos
y dejar que se caiga la mordaza
de los verbos que aman.

Que aún estoy a tiempo
de quitarle la sal a tus pupilas
y dejar que comprendas
que soy como un enjambre contenido
en una habitación que no ve el sol.

Por dentro 
tengo miedo al silencio
y sin embargo
el miedo es quien me calla.


miércoles, 25 de abril de 2018

Veinte años

Para Laura

La vida se resume en veinte años,
habita en tu mirada,
baila sobre tus pies,
existe porque existes.

Contigo todo es fácil,
desdoblas las esquinas,
alumbras los proyectos,
estás en la alegría de las cosas
y llevas margaritas en el alma.

Decir felicidad es pronunciarte,
saberme de memoria tu sonrisa,
besarte cada duda,
abrigar tus inviernos,
curarte la tristeza si te caes.

Existo porque existes,
porque eres el olor a tierra fresca,
las alas de la luz,
porque construyes puentes
y escribes libertad en sus barandas.

Porque tu corazón es el camino
que recorro a tu lado.

No olvides que tus sueños son mi meta.

domingo, 22 de abril de 2018

Descorazonarme

No consigo salir del corazón
y ya no tengo fuerzas.

Me mata su vaivén de pétalos y púas,
su esperanza suicida,
su blanca valentía vulnerable.

Se alejan las señales de la luz
y me asustan las sombras del olvido,
pero estoy tan cansada,

tanto,

que siento que mis huesos son de sangre
y ya no puedo dar un paso más.

Está triste el latido 
y está triste el silencio,
y no hay nadie que diga una palabra.

No sé cómo escapar del corazón,
se me ha caído encima una vez más
y pesa demasiado su inocencia.

Puede ser

Hay días en que pienso
que a lo mejor no estás.

Que puede ser que nunca regresaras.

Que a ratos me recuerdas y después
se te pierde mi nombre en el abismo
de las cosas minúsculas.

Que soy en realidad
como una de esas nubes
que apenas dejan lluvia,

una historia dormida en un rincón
o un momento fugaz en tu memoria.

Que el tiempo te borró todos mis gestos
y que sólo me ves de vez en cuando
pasar por la distancia.

Cada día te pienso.
Y a lo mejor no estás.