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jueves, 6 de abril de 2017

Poema invisible

Escribo en el desierto donde nunca me lees
y hace frío en tus ojos.

Se perderá mi voz una vez más
en un viejo poema vagabundo.

Qué absurda vocación la de mis dedos
pronunciando palabras que se mueren
en versos ignorados.

Escribo con la fe imperceptible
de quien se sabe solo.

A veces un poema es un disparo al aire
en medio de una isla
a la que nadie viaja.

domingo, 2 de abril de 2017

Poema corto

Somos como las cosas que suceden
aunque nunca sucedan.

Un poema perdido en el espacio,
palabras que no aprenden a volar,

esa estrella fugaz que nadie ve,
o el vacío que une dos líneas paralelas.

Pero la soledad soy yo y tú a lo lejos
y también lo contrario.

No sé cómo explicar que estamos solos
respirando al unísono un pedazo de aire 
que nos mantenga el pulso.

Que sé que nos sabemos,
que sabes que existimos.

Somos lo que sucede mientras la vida pasa.

viernes, 10 de marzo de 2017

Deseos

Me pides que te cuente mis deseos
y yo quiero volver a la inocencia,
cuando la soledad era un columpio
y el vértigo era un monstruo inexistente.

Deseo mariposas
que salgan de mi sangre
y se queden volando alrededor
como blancos soldados invencibles.

Y respirar sin humo
y encontrarme detrás de los disfraces
y no sentir el frío si desnudo utopías
y silenciar alertas

y ser de hierba si el amor me huele.

Deseo caminar sobre anchos equilibrios,
aquietar el temblor de las pequeñas llamas
que apenas iluminan
cuando el miedo oscurece transparencias.

Y una ventana virgen
y un campo de calor
y un libro que me escriba domingos en los párpados.

Y un beso que no llore por la sed.

Y quiero ser de luz en la mirada
de aquel que sepa verme
allí donde se mueren los deseos.

martes, 28 de febrero de 2017

Rematando mínimos



Malú (Deshazte de mí)

Rematando mínimos

Nada podía ser lo que esperaba,
sembré mis flores en jardines falsos
donde sólo crecía la simpleza
y tú eras un dios en miniatura
que hurgaba en mi mitad más vulnerable
porque jamás supiste mi otro nombre
ni se posó en mi sombra una candela.

No entendiste que estaba casi rota
ni que la mansedumbre en mis rodillas
era la firma de una entrega intacta.

Proseguías clavando oscuridades,
mordiéndome el dolor 
y moldeabas mi ceguera, hábil,
mirándome a tu antojo,
sin verme la tristeza que estabas fabricando.

Ayer abrí los ojos y te cerré las puertas,
ayer te vi superfluo, intrascendente,
repleto de más nada que la nada.

Y ahora es imposible hallar ningún pedazo
de la fragilidad que me quebró,
ya todo el corazón ha dado un giro
en este nuevo día en que no soy
más que la fuerza exacta que desata 
tu extrema cobardía.

lunes, 20 de febrero de 2017

Yo no sé si fue amor

Yo no sé si fue amor o fue tan sólo
el préstamo de un hilo de su luz.
Ni sé si aquellos pájaros
que alargaban sus alas por mi sangre
anclaron en mis vértebras su saliva de plumas
o eran gotas de efímeros hechizos.
Quizás nunca fue amor, pero creí
que era su palabra
quien dictaba los pasos de aquel puente
obstinado en seguirme a todas partes.
Podría ser
que el calambre sublime de sus dedos
transitara en un vientre improvisado
y que nunca gestaran sus principios.
Y es posible que fuera silencioso
su ruido atronador entre mis sienes,
o que la anchura de su lengua hurtara
verdades a los labios.
Yo no sé si era amor.
Pero sé que podría dibujar
su voz en las paredes del silencio.
Y que puede mi nuca abrir las piernas
y dejar escapar a la razón
si presiento su nombre.
Yo no sé si fue amor, pero en mí permanece como un grito
su olor a soldadura.

lunes, 6 de febrero de 2017

Certezas

De qué sirve soltar manadas de luciérnagas
en corazones ciegos
o perseguir veranos en lugares
donde siempre es noviembre.

No seguiré intentando que las piedras respiren.

Me guardaré la luz como un secreto
que consiga apartarme de los puños
de las luchas inútiles.

No daré un paso más hacia la espera,
ni seré el asidero
de quien no quiera prolongar inicios,
de quien no sepa caminar descalzo.

De qué sirve llover en las estatuas,
de qué sirve pintar de rojo el aire,
de qué sirve el esfuerzo
por traspasar el hierro de las dudas.

Todo es lo que parece
y empieza a ser muy tarde
para encontrar motivos que me anuden
a puertos imprecisos.

No seguiré inventándome que hay verdades posibles 
en lo incierto.

jueves, 26 de enero de 2017

Contradicciones

Hay veces que no quiero nada más 
que poder comprender 
las simples líneas rectas. 

Suele ocurrirme cuando ando perdida
y busco atajos en alguna nube 
de esas inasibles con los ojos. 

O cuando transitar es una inmensa duda,
una bifurcación que se me enreda dentro
y parece llevarme a la derrota.

Quisiera caminar sin pretender volar,
conseguir eludir mi dosis de utopía,
y anestesiarme
mecida en el reloj del conformismo
con su flecha apuntando hacia la nada.

No pisar las orillas del dolor,
no mirar a los lados esperando a los sueños,
no vestir claroscuros,
ser incolora.

Hay quien dice que es fácil.

Pero a mí
me cuestan demasiado los trayectos
donde no existen los matices dulces
ni soplan vendavales de inquietud
o me empapan las aguas de un río repentino.

Así que es extraño,
debo ser muy distinta a tantos otros,
no puedo comprender 
las simples líneas rectas.