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sábado, 3 de diciembre de 2016

Llorar

Sólo quiero llorar mientras dure la noche
y que el alba me traiga
una luna desierta donde poder dejar
mi corazón de lluvia.

Que se llenen mis venas de ríos desbordados,
que mis ojos naufraguen,
que las islas se inunden de derivas
y se derrumbe el árbol tembloroso
que habitaba en mitad de ningún sitio.

Mientras dure la noche lloraré
precipicios de mí
sin tregua y sin trinchera.

Tengo mares callados en la voz
y un derroche de sed en el silencio.

Soy un alma de agua
y la voy a llorar
mientras dure la noche.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Futurible

Una noche cualquiera no vendrás
a vagar por mi insomnio.

Dejaré tu memoria
en una habitación con vistas a las piedras
y no regresarás a esta añoranza
que apenas sobrevive
como un sábado pálido y minúsculo.

Te irás de las esperas,
de la luz intranquila de lo que no sucede,
del cajón sin cerrar
donde guardé un adiós desorientado.

Una noche cualquiera despertaré sin ti
cuando ya no me importe
que no exista el olvido.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Él (II)

Él nunca se separa de mis viajes
y cubre con el hueco de su mano
mi corazón creciente en su silencio.
"Él" - Mariví González (2014)

Él no quiere inundarte con su sed
ni ser el horizonte de tu orilla,
sólo pinta paisajes en el aire
para que los respires.

Te escribe en las pupilas
aromas de un lugar donde reinaba
la luz de una mujer que apenas reconoces.

-Él sí la ve, 
él es capaz de verte lo invisible.-

Y es extraño saber que eres su mundo,
que recorre tu espera y que se habita
con esa soledad que a ti te sobra.

No te pide el domingo de la piel
ni busca el verso amante de tu sur.

Él sabe dónde vive y sabe dónde mueres.

Sólo quiere abrazarte las caídas,
que olvides el regreso a tanta niebla
y que vuelen las alas de tu holgura.

Te regala su voz para que grites
y te entrega tu vida
con un ramo de estrofas.

jueves, 20 de octubre de 2016

Diferencias

Tú no hablas y yo
tengo la lengua llena de ventanas.

Y aunque los filos de noviembre vengan
a rasgar con su lluvia de almanaques
los verbos del pasado
no quebrarán la voz de lo posible.

No hace falta la hierba
para gritar paisajes que quepan en los ojos.

Pero tú
te estableces sin boca en rellanos perennes
como un ciego que nada se imagina.

El mío es otro idioma.
Mi idioma no se va cuando llega el silencio.

Poema fácil

Nada se olvida.

Llenaré este poema
con todas esas cosas que me diste.

O quizás
con las que no me diste.

No sé.

Tal vez sea mejor que no lo escriba,
al fin y al cabo son las mismas cosas.

O que sea un poema
que empiece y que termine
con la palabra nada.

lunes, 10 de octubre de 2016

Error

El error es quedarse dando vueltas
en el mismo lugar 
donde alguien nos perdió.

Y girar en el aire del destierro
y llenar con heridas las palabras
y gastar nuestras suelas
pisando los trayectos arrugados.

El error es dejar de ser quien eres,
es mirar con los ojos de los huérfanos
esperando que alguien
te quiera acariciar la inexistencia.

Es no hablar por el miedo a que no escuchen
y no dar por el miedo a que te rompan
sin pensar
que caminar desnudos
es la única forma de no perder el sur. 

El error es seguir bajo la escarcha
en el rincón de enero
donde alguien nos perdió.

Asombro

Volví a creer en Fénix y quise abrir ventanas
en mi jaula de púas.

Esperaba romperme una vez más
como un viejo espejismo,
y caer hacia dentro
cuando entraran los túneles.

Pero hoy no ha ocurrido, y por primera vez
la luz era diáfana 
y la vida era un pájaro.

Con la costumbre incrédula
rebusqué en las rendijas 
del silencio punzante,
en la sórdida fe de los añicos,
rebusqué en cicatrices de avisperos
y en los restos de pólvora.

Pero sólo veía
una anchura de aves
inundando de alas mis pestañas.

Después mi asombro murmuró memorias
de mi piel malgastada entre las rejas
y atravesé universos de cansancios
encerrados en huecos sin salida.

Volvió el vuelo del aire 
y ahora sólo escucho
un eco de albedrío tras las puertas abiertas,

y extrañamente lejos
tu voz sin decir nada.