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domingo, 30 de diciembre de 2018

Dieciséis versos

Para Pablo

Te quiero regalar dieciséis versos
para decir que tienes paisajes en los ojos
y un racimo de viento guardado en los bolsillos.

Que llevas en el alma lo sensible
del ruido infatigable de unas alas,
el amor más exacto
y un mundo inmaculado de verdades.

Que la profundidad se asoma en tu mirada
cuando tu limpio corazón se extiende,
con el asombro intacto y la belleza
de un sueño que denota su blancura.

Y que viajas en trenes de silencio
para bajarte allí donde la vida es un beso futuro.

Dieciséis versos son palabras diminutas
para decir el fondo 
de lo que tienes dentro.

martes, 17 de julio de 2018

Miedo

Por dentro
se están amotinando las cosas que no digo.

Pero sigo callada mientras truenan
los porqués hacinados al fondo del pasado
y el amor concentrado en mi saliva.

Soy una lengua muda
en el centro del ruido de tu nombre.

Necesito saber
que todavía puedo besarte en los oídos
y dejar que se caiga la mordaza
de los verbos que aman.

Que aún estoy a tiempo
de quitarle la sal a tus pupilas
y dejar que comprendas
que soy como un enjambre contenido
en una habitación que no ve el sol.

Por dentro 
tengo miedo al silencio
y sin embargo
el miedo es quien me calla.


miércoles, 25 de abril de 2018

Veinte años

Para Laura

La vida se resume en veinte años,
habita en tu mirada,
baila sobre tus pies,
existe porque existes.

Contigo todo es fácil,
desdoblas las esquinas,
alumbras los proyectos,
estás en la alegría de las cosas
y llevas margaritas en el alma.

Decir felicidad es pronunciarte,
saberme de memoria tu sonrisa,
besarte cada duda,
abrigar tus inviernos,
curarte la tristeza si te caes.

Existo porque existes,
porque eres el olor a tierra fresca,
las alas de la luz,
porque construyes puentes
y escribes libertad en sus barandas.

Porque tu corazón es el camino
que recorro a tu lado.

No olvides que tus sueños son mi meta.

domingo, 22 de abril de 2018

Descorazonarme

No consigo salir del corazón
y ya no tengo fuerzas.

Me mata su vaivén de pétalos y púas,
su esperanza suicida,
su blanca valentía vulnerable.

Se alejan las señales de la luz
y me asustan las sombras del olvido,
pero estoy tan cansada,

tanto,

que siento que mis huesos son de sangre
y ya no puedo dar un paso más.

Está triste el latido 
y está triste el silencio,
y no hay nadie que diga una palabra.

No sé cómo escapar del corazón,
se me ha caído encima una vez más
y pesa demasiado su inocencia.

Puede ser

Hay días en que pienso
que a lo mejor no estás.

Que puede ser que nunca regresaras.

Que a ratos me recuerdas y después
se te pierde mi nombre en el abismo
de las cosas minúsculas.

Que soy en realidad
como una de esas nubes
que apenas dejan lluvia,

una historia dormida en un rincón
o un momento fugaz en tu memoria.

Que el tiempo te borró todos mis gestos
y que sólo me ves de vez en cuando
pasar por la distancia.

Cada día te pienso.
Y a lo mejor no estás.

lunes, 2 de abril de 2018

Te acercas

Como un abril diáfano te acercas
retrasando relojes,
disipando los muros de cada laberinto,
derribando finales.

Te acercas y liberas 
la espera maniatada
y el tiempo vuelve a ser igual que un niño
con los sueños intactos.

Lentamente te acercas a girar
el sentido del viento,
a alterar las constantes de la inercia,
a pintarle alas nuevas al destino.

Te acercas con el sol entre los labios
y yo me vuelvo luz 
cuando te acercas.

lunes, 29 de enero de 2018

A contracorriente

Te dirán que me fui
a enterrar al amor bajo los sauces,
a vestirme de agosto,
a ensanchar tu distancia.

Que afilé los colmillos del olvido
y quemé en una hoguera las preguntas

y la desolación

como cualquier lunática que baila
alrededor del fuego donde arden las ausencias.

Pero no me conocen.

No saben de qué forma 
me despido sin irme
ni en qué nube deshago las maletas
cuando la soledad tiene overbooking.

No imaginan que quise prolongarte,
que guardé cada pieza del puzzle desarmado,
que congelé los puntos de partida,
que nunca renuncié a los quizás.

No saben que conservo
tu voz en el futuro.